La aviación se está preparando para transportar el doble de pasajeros en el plazo de una generación, sin duplicar los aeropuertos, la flota ni el personal encargado de los controles fronterizos. El Informe de Impacto SITA 2025 explica cómo la industria está cerrando esa brecha y demuestra que la respuesta depende cada vez más del software que del hormigón.
Según IATA, la industria transportará 8.000 millones de pasajeros al año en los próximos 20 a 25 años, con una proyección de alcanzar los 10.000 millones para 2050. Basado en un año de trabajo junto con aerolíneas, aeropuertos, gobiernos y socios del sector de los viajes en todo el mundo, el Informe de Impacto SITA 2025 analiza cómo la tecnología se está convirtiendo en el principal motor para aumentar la capacidad operativa, gestionar las interrupciones y reducir la huella ambiental del transporte aéreo.
Algunos de los cambios más visibles se están produciendo en los controles fronterizos. En Aruba, los pasajeros previamente autorizados completan el proceso de control migratorio a su llegada en apenas ocho segundos, un 78% más rápido que antes, gracias a la combinación de credenciales digitales de viaje y verificaciones biométricas. Detrás de estos avances visibles, más de 271 millones de viajeros al año reciben una evaluación de riesgo respaldada por SITA antes de su llegada, y la mayoría de estos análisis se completa en menos de cuatro segundos.
La inteligencia artificial está siguiendo el mismo camino: deja atrás las pruebas piloto para convertirse en una herramienta operativa. SITA OptiFlight utiliza aprendizaje automático y modelos de gemelos digitales para recomendar a los pilotos perfiles de ascenso y crucero con mayor eficiencia de combustible. En 2025 procesó 2,9 millones de vuelos para 59 aerolíneas clientes, lo que permitió ahorrar 127.732 toneladas de combustible y evitar emisiones equivalentes a 403.633 toneladas de CO₂. En los aeropuertos de Toronto Pearson y Abu Dhabi, las herramientas de Gestión Integral Aeroportuaria impulsadas por IA están reduciendo minutos en cada escala de aeronaves, generando eficiencias acumulativas a lo largo de la jornada. En Thai Airways, el sistema SITA WorldTracer® Auto Reflight, basado en inteligencia artificial, reasigna automáticamente el equipaje mal gestionado al siguiente vuelo disponible, reduciendo el tiempo de conciliación de tres minutos a un segundo.
